Falleció el pasado 27 de marzo de este año 2026. Lo sentí de verdad, de corazón.
Yo le conocí cuando empecé a ejercer como abogado en Valencia, allá por los años 90 del sigo pasado. Me topé con muchos asuntos de extranjería, campo totalmente nuevo para mí, y cuando le consultaba a otros abogados mis muchas dudas, me respondían: -pregúntale a Paco Solans.
Total, que al final le llamé por teléfono y le pregunté. Me respondió con muchísima amabilidad y atención, y me dejó la puerta abierta para llamarle cuando quisiera, cosa que hice con frecuencia, y siempre me atendió del mismo modo. Nunca me pidió nada a cambio. Éramos compañeros de profesión, y eso para él, era suficiente. Posteriormente tuve la oportunidad de conocerle personalmente y congeniamos muy bien, y cuando me pidió que formara parte de su candidatura a la sección de extranjería del ICAV, no lo dudé y le dije que sí inmediatamente.
Para bien o para mal, no salimos elegidos, pero en ese periodo de intenso trabajo se fortaleció nuestra amistad.
Teníamos puntos de vista muy distintos en muchas materias, pero nos unía el afán por la justicia y la defensa de los más vulnerables, y eso nos hizo mantener el contacto.
Era una buena persona, que es el calificativo más importante que se le puede atribuir a alguien.
Estimado compañero, dentro de un tiempo nos volveremos a ver en la casa del Padre, donde seguro que ya estás trabajando por los demás.
Un fuerte abrazo
